
Lo había probado todo: batidos, dietas, retos de 30 días. Siempre acababa en el mismo punto de partida, más frustrada. Empezó entrenando 3 días desde casa, sin pasar hambre y sin sacrificar su vida social. En 9 meses bajó 30 kg y recuperó la versión de sí misma que creía perdida para siempre.

















